En toda relación hay momentos en los que las preferencias, los hábitos o los rasgos de uno de los miembros de la pareja no coinciden del todo con los del otro. En esos momentos, los miembros de la pareja suelen enfrentarse a una disyuntiva: ¿debo aceptar esa característica o debo ceder a su deseo de que cambie? Ambas opciones tienen ventajas… e inconvenientes.
El poder de la aceptación
La aceptación consiste en aceptar las diferencias de la pareja sin intentar cambiarlas. Las investigaciones del Instituto Gottman demuestran que muchos conflictos en las relaciones son «perpetuos», lo que significa que se deben a diferencias fundamentales de personalidad que es poco probable que cambien. En estos casos, fomentar la aceptación promueve la seguridad emocional, reduce el resentimiento y fomenta el respeto a largo plazo.
Ventajas:
- Reduce los conflictos innecesarios
- Fomenta la cercanía emocional y el entendimiento
- Fomenta la autenticidad
Contras:
- Las necesidades no satisfechas pueden agravarse
- Algunos comportamientos (por ejemplo, una comunicación deficiente o hábitos poco saludables) pueden perjudicar la relación si no se abordan
El papel del cumplimiento o la adaptación
La adaptación —ajustar tu comportamiento para satisfacer las preferencias de tu pareja— puede ser un acto de amor y de compromiso. A menudo resulta necesaria en ámbitos como las responsabilidades domésticas, la intimidad o los valores compartidos.
Ventajas:
- Demuestra interés y compromiso
- Ayuda a satisfacer las necesidades de tu pareja
- Es capaz de resolver problemas que se pueden resolver
Contras:
- Si se hace a costa de tu yo auténtico, puede generar resentimiento.
- El exceso de obediencia puede provocar un desequilibrio o la pérdida de los límites personales
- Puede impedir que llegues a comprender mejor las necesidades de tu pareja
Encontrar el término medio
Las relaciones sanas suelen requerir tanto aceptación como adaptación. La clave está en saber qué diferencias son fundamentales para la identidad de tu pareja —y, por tanto, merecen ser aceptadas— y cuáles son lo suficientemente flexibles como para resolverlas mediante el compromiso.
Tomar decisiones acertadas fomenta la conexión sin perderte a ti mismo por el camino.
Fuentes:
- Gottman, J. y Silver, N. (2015). Los siete principios para que el matrimonio funcione.
- Blog de ATL sobre asesoramiento: Cómo gestionar las diferencias en las relaciones




